Facebook

Luciérnaga que alumbra mis dudas,
guía mis pasos hacia ti.
Deja muy atrás a aquel que te aprisiona.
Quiero ser tu pirámide de sal
y no compartir tu amor con sombra alguna.
Él llegó antes que yo,
pero mi amor dobla la fuerza de la tierra.
Quiero más que él, que cualquier otro;
tu regazo, tu aliento, tus besos…
Mis ojos son solo tuyos,
cada uno de mis sueños quiere correr hacia ti,
vida de mi vida.
Por eso, cuídame,
que me despojo y vuelvo frágil,
solo uniendo nuestras manos
puede germinar la nueva fuerza.
Por eso, ámame,
que me vuelvo fuerte y poderoso,
porque invoco ahora la fuerza
de todo el amor del mundo.
¿Cómo aún no lo comprendes?
Escucha mis ecos
cantando sin cesar,
diciendo que mi amor
es tuyo y de nadie más.
Toma mis manos de suspiros,
pero antes, derrota a tu eslabón antiguo.
Rompe los lazos que lastiman tu garganta libre
que los míos están hechos de cielo y sueños.
Mi corazón es para ti;
nada ata mi alma a otra encina de embrujos.
Solo a tus brazos
quiero permanecer encadenado.
Ahora, rompe tus cadenas,
rocío de mi espíritu vigilante.
Rompe tus cadenas
y emprende el vuelo
a mi energía de mil amores,
de mil corazones que se hacen uno para ti.