Estampado está el legado de tu época.
En todas las cosas te quedaste, en realidad.
Te quedaste anclada en mi corazón.
Y en mis suspiros
y en atardeceres rojos
y en mis sueños suspendidos
y en mis vigilias inquietas
y en los días llenos de luces
y en el día a día más corriente
y cuando sonrío tenue
y cuando la nostalgia se apodera de todas las horas
y en el cumpleaños que no pasaremos juntos
y en tus besos que se pierden en el tiempo
y en tu casa que extraño con fuerza
y en las noches que no terminan con abrazos tiernos
y en todos los rincones del universo
donde estampado está el legado de tu época.
