El amor tiene muchas expresiones. También el objeto de amor puede ser una ciudad, como en este caso lo es para mi la mía. En el día de su aniversario 138, junto con desearle lo mejor, mucha prosperidad, un gran futuro y agradecerle por tanto, les comparto «Temuco, mi amor» de mi libro «Huracanes»:
«Temuco, gran amor.
Más que cien amores,
amor eterno.
Junto a quien capture mis pupilas y espíritu por siempre,
estarás en mi lugar selecto por la eternidad, terruño mío.
Es que mi alma se alinea a tu historia,
a tus rincones,
a tu magia,
a tus plazas,
a tus formas,
a tu cerro presidente,
a un millón de etcéteras
que te hacen única a mis ojos.
Ninguna te alcanzará en mi corazón jamás, ciudad mía,
porque es tuyo como mis ojos,
porque solo tú sabes cómo amo,
como dejo mis sentidos cuando el amor me inunda,
como me inunda desde siempre por ti.
Sin pisar tu suelo, mis pies se desdibujan.
Sin tus perfectos trazos,
sin tu imponente ser,
sin tu verde
se extravían todos los colores.
Sin tu glorioso cerro, todo lo demás se hace nada.
Mi sentir por ti, Temuco mío,
es absoluto y gran amor.
Más que cien amores,
amor eterno.
Ninguna tierra, nada que no seas tú
podrá igualarte jamás.
Mi corazón explota de dicha
cuando, semana a semana,
al llegar a ti corres a abrazarme.
Cuando me rescatas por fin
de los días separados de tu seno.
Temuco, gran amor.
Ciudad bendita que ilumina mis pasos.
Que me hace ser uno a tus dominios,
que me dona generosa
su energía telúrica.
Que me da su fuerza indómita,
su fuego mapuche.
Su poder que borra cada lágrima,
que reconstruye cada hueso roto,
que me impulsa a seguir conquistando
nubes en tu nombre.
Quisiera siempre solazarme en tu encanto cotidiano,
cada segundo sumergirme
en todo lo que para mí significas
ciudad de mis sueños.
Gracias, Dios, por permitirme cruzar mi camino
con la magia de Temuco.
Porque mi corazón te ama
como amará a la mujer escogida,
a las mejores cosas que el cielo me dará.
Temuco, gran amor.
Más que cien amores,
amor eterno.»
